Como lo mencionaba en la entrada anterior, las arañas están de moda otra vez, y ahora viene otra propuesta que independientemente de que quiere dar miedo, es un absurdo entre sus arañas digitales, las malas actuaciones y el tema sobre un grupo de influencers que es atacado por arañas de una isla… Solo por eso las verĂa jejeje.
Hay libros que se adaptan una vez y quedan ligados para siempre a una sola pelĂcula. Con Las aventuras de Alicia en el PaĂs de las Maravillas sucediĂł exactamente lo contrario.
Algunas versiones intentaron respetar el texto y las ilustraciones de John Tenniel. Otras apenas conservaron a Alicia, el Conejo Blanco y la idea de atravesar una puerta hacia una realidad sin reglas. Las mejores no siempre son las más fieles: son aquellas que encontraron una nueva forma de representar el absurdo, la transformación y el desconcierto de crecer.
Por eso esta no es una clasificaciĂłn de peor a mejor. Es una selecciĂłn de quince pelĂculas, telefilmes, series y miniseries que dejaron algo particular en la historia audiovisual de Alicia, ya fuera por su importancia, imaginaciĂłn visual, riesgo narrativo, originalidad o capacidad para convertir el PaĂs de las Maravillas en algo completamente distinto. Repasamos las mejores adaptaciones de Alicia en el PaĂs de las Maravillas
Hay hoteles en los que las almohadas son incomodas, el desayuno termina demasiado temprano y el agua caliente tarda una eternidad en aparecer. Luego está el hotel de Mr. K, donde el verdadero problema es ligeramente más grave: una vez que entras, quizá ya no puedas salir.
Hay pelĂculas que consiguen quitarte el hambre mostrando cadáveres, litros de sangre o alguna criatura masticando personas como si fueran cacahuates. Insaciable (Saccharine) lo logra con algo aparentemente mucho más inofensivo: una pastilla para adelgazar.
Nivel 4: La pantalla ya no es suficiente. Controversias, simbolismos y documentos poco conocidos
Hasta este punto hemos hablado de rodajes difĂciles, investigaciones interminables y pelĂculas que nunca llegaron a existir. Pero en el cuarto nivel ocurre algo distinto: para comprender a Stanley Kubrick ya no basta con mirar sus pelĂculas.
AquĂ comienza uno de los problemas centrales del universo Kubrick: sus pelĂculas están llenas de decisiones deliberadas, pero eso no significa que todas escondan un cĂłdigo.