

Hay películas que quieren contarte una historia. Mario Galaxy quiere lanzarte a una…
Desde el primer momento queda claro que aquí no hay intención de quedarse en lo seguro. El mundo —o más bien, los mundos— se desarman frente a los ojos: pequeños planetas, caminos que se curvan, gravedad que parece tener humor propio. Todo funciona como una especie de parque imposible donde cada paso se siente ligeramente fuera de lugar… y justo por eso engancha.

Mario no cambia demasiado, y qué bueno. Sigue siendo ese personaje que no necesita demasiadas palabras para avanzar. Su lógica es simple: si hay un obstáculo, se salta; si hay una caída, se vuelve a intentar. Pero en este entorno, esa simpleza adquiere otro peso. Ya no es solo avanzar, es entender hacia dónde estás cayendo.
La película acierta al momento en que retrata los mundos del videojuego del mismo nombre, entre nubes, carpas gigantes, cañones, castillos peligrosos, Mario Galaxy, es simplemente una delicia visual, una aventura que si bien no es tan trepidante como la anterior, si resuena en las pupilas de los espectadores.

Los momentos jocosos están ahí, desde mi punto de vista siento que algunos están algo forzados, no tan naturales como en la primera parte, pero aun así siguen funcionando. Tenemos nuevos personajes, como Yoshi y otros tanto personajes secundarios y terciarios que de solo verlos un par de segundos le hacen el día a los fans. Para mí el momento más épico y creo que el alucine es cuando llegan al planeta de los villanos y entre la princesa y Mario recrean una de las secuencias más emblemáticas de todas, que es cuando corren dentro del las paredes del castillo, entre lava ardiente, columnas y bolas de fuego así como bloques de piedra malhumorados, simplemente fue espectacular.
Mario Galaxy tiene algo que muchas películas pierden: la sensación de descubrimiento. No sabes exactamente qué sigue, y eso, en un formato que suele ser tan predecible, que se agradece.

No es perfecta. Tampoco lo intenta demasiado. Pero cuando funciona, funciona como un salto bien medido: breve, divertido… y suficiente para querer volver a intentarlo.
Descubre más desde Cinembrollos
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
