

Sin duda alguna la secuela del Diablo viste a la Moda ha sido una de las películas más esperada de este año, con todo su glamour, su frivolidad y su elitismo puro… O por lo menos eso pensábamos, porque ¡oh sorpresa!, ha sido todo lo contrario y toda una revelación.
La historia nos trae veinte años después como el personaje de Anne Hathaway se enfrenta a la decadencia del periodismo impreso y la era tecnológica acechando a las empresas. Por lo mismo y por una suerte de caminos, regresará a Runway donde al igual que el periodismo tendrán que lidiar con el acecho de las empresas tecnológicas, las IA y un mundo que ya no se parece tanto como en el que vivieron hace veinte años.

De entrada la sinopsis suena más a la de una película de ciencia ficción que de un filme palomero de moda, pero lo cierto es que esta secuela es una ENORME crítica a los tiempos que vivimos globalmente, envuelta en una bella y reluciente envoltura de moda.
Y no me malentiendan no significa que no haya moda aquí, sino que es tan grande la crítica que se hace a los tiempos que corren, que parece que estamos ante una historia totalmente ajena a la primera parte.

La trama nos muestra como tanto Miranda como Andy, luchan contra los conglomerados y las grande fusiones empresariales a nivel global, los despidos masivos, la incertidumbre económica, las nuevas generaciones y sus nuevos estilos de vida. La forma en cómo el mundo poco a poco va perdiendo si bien el derroche del lujo, también va perdiendo la disciplina, el arte para crear cosas bellas con el talento de las manos humanas, todo en pos de ahorrar dinero e incrementar las ganancias de unos pocos hasta las nubes… Es decir, esta película nos habla de tiempos de crisis.
Antes de que se espanten, el filme no es un documental de valores altruistas (risas), es una comedia inteligente y mordaz, que hace que te la pases riendo ante el ojo crítico de cada cosa. La forma en como crítica y a la vez satiriza la falta de exigencia y disciplina de las nuevas generaciones para crear piezas de moda, el cansancio, la falta de color y de texturas, es mordaz y contundente, así como la falta de profundidad y cultura. Nos muestra como la influencia tecnológica ha limitado la imaginación humana y ahora es difícil conseguir “joyas”, cuando antes era más común encontrarlas.

De igual forma el personaje de Meryl Streep, Miranda está que no nos la creemos, de pasar a ser la jefa esclavista, hoy se ha vuelto víctima de todo la revolución ideológica de las generaciones más jóvenes, así como de recursos humanos (risas) y ojo, no esta mal, al contrario, su personaje nos muestra como una Era dorada está por perderse, volviendo lo especial en mundano, y sin que nadie se de cuenta, volviendo todo con menos color, menos diverso, con menos luz, porque lo importante es ahorrar en costos, y hacer muchas ganancias con lo más precario posible.
A todos los personajes principales, se siente que los años no han pasado en balde, ya se siente el peso sobre sus hombros por lo cual también es algo nostálgico verlos reunidos una vez más después de tanto tiempo y que la química entre el elenco siga como en el primer día que rodaron la primera cinta.

Mucha pero mucha gente se sentirá identificada con algunas o varias situaciones, y más si comparan la luminosidad de la primera cinta, con esta donde todo es una sola tonalidad. Evidentemente no superan a película anterior, pero no están tan lejos de ella.
Creo que el punto un poco flojo, es la misma ropa que queda en segundo plano, hay piezas lindas, algunas interesantes, pero realmente se siente poca creatividad, hay mucha holgazanería en los nuevos diseñadores, poca creatividad, poco color, poca innovación y eso se refleja en todos los atuendos. Simplemente la Torerita que lleva Miranda que trae colgando muchísimas colitas como de cojín de sofá es espantosa.

Tal vez ya estemos muy viejos quienes pudimos presenciar la cinta original de El Diablo Viste a la Moda, pero lo cierto es que esta película fue una mirada hacia el pasado, que nos deja preguntándonos ¿Qué nos pasó como humanidad? ¿Cómo fue que llegamos a este punto?…. ¿Qué podemos esperar del futuro?.
El Diablo Viste A La Moda 2 es una película palomera, con alta crítica, y es un enorme y brillante espejo, que nos regala un reflejo de nuestro tiempo… Y temo decir, que no es el más alentador.
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