Leviticus … Amores Que Matan 



No cabe duda que una de las formas más crueles que tiene el ser humano para lastimar a otros son las famosas terapias de conversión, “terapias” que prometen “enderezar” lo que algunos creen que esta “chueco”. Lo cierto es que en los últimos años se han prohibido en cada vez más países, porque hay llegado incluso a provocar la muerte, y es por eso que Leviticus de una forma “metafórica” (hay mucho entrecomillado en este párrafo jejeje) nos cuenta una historia de amor, que busca encontrarse en medio del fanatismo, la soledad y una terapia que convertirá aquello que amamos, en una arma mortal.

Leviticus se ha convertido en toda una bocanada de aire fresco tanto para el género del horror como para películas con temática homosexual. Y es que siempre hemos estado acostumbrados a ver materiales, dramáticos, sociales , documentales sobre este tipo de terapias, pero nunca o por lo menos no me viene actualmente a la cabeza alguno, con este tema , que sea material para una cinta sobrenatural y eso es de aplaudirse.

Sin mucho presupuesto, esta pequeña producción ha logrado levantarnos los pelos de punta, pues con un argumento tan sencillo, un peligro igualmente simple, el director logra hacer secuencias terroríficas sin llegar a lo grotesco o al gore más extenso, no, aquí no hay dinero para un montón de botellas de tomate (risas), aquí con poco hacen mucho, pero no solo eso, aquí las actuaciones tienen su propio peso y eso se agradece.

La pareja protagonista tiene bastante química en pantalla, lo cual logra el efecto esperado, una vez el mal se desata y hay que confrontarlo. Las escenas románticas a pesar de que son escasas, las que están son lo suficientemente poderosas para que el vínculo se cree y la pareja logre robarse lo reflectores.

Al ser una producción que viene de las tierras de Australia, nos regala nuevas panorámicas, nuevas formas y estilos, logrando que a pesar de su austeridad económica, su propuesta visual sea rica por lo mismo.

Sin embargo, creo que lo más prodigioso de esta película, es la forma en cómo logran mezclar el tema de las terapias de conversión con este ente que acecha y mata, y que logren crear un ambiente paranormal, una paranoia de persecución sin cesar y un miedo agudo por estar solo, un segundo.

Trucos tan viejos como cuando uno de ellos sueña y algo brinca de la cama, son tan efectivos y eso que el miedo o la forma del miedo no es un monstruo, sino el amor que nosotros buscamos. 

Leviticus es sin duda alguna una gran propuesta y más para este mes del Pride y marchas coloridas, es una historia que nos recuerda que hay que superar el miedo y luchar por aquello y aquellos que queremos, avanzar y dejar el pasado y los miedos atrás.


Posdata a mi querida Mia Wasikowska la terminas odiando a la mendiga, tan discreta y buena es su actuación que la odias… snif!.. Snif!.


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