DE PEOR A MEJOR: TODAS LAS PELÍCULAS DE SPIDER-MAN


Tres Peter Parker, un Miles Morales, incontables villanos, varias tías May y suficientes tragedias como para que cualquiera hubiera dejado la máscara hace años. Con el estreno de Spider-Man: Brand New Day a la vuelta de la esquina, en Cinembrollos decidimos hacer lo inevitable: ordenar todas las películas de Spider-Man de peor a mejor.

Desde que Sam Raimi llevó al Hombre Araña a la pantalla grande en 2002, hemos tenido tres actores interpretando a Peter Parker, varias versiones de Nueva York, villanos memorables, villanos olvidables, universos paralelos y hasta un Spider-Man que resulta no ser Peter Parker.

Y aunque algunas películas han envejecido mucho mejor que otras, prácticamente todas tienen algo que defender. Bueno… casi todas.

Antes de que Spider-Man: Brand New Day inaugure una nueva etapa para el personaje, abrimos el multiverso para decidir cuáles son las mejores —y las peores— películas del arácnido.

Y sí: seguramente alguien terminará enojado.

10. EL SORPRENDENTE HOMBRE ARAÑA 2: LA AMENAZA DE ELECTRO

(The Amazing Spider-Man 2, 2014)

Andrew Garfield merecía otra oportunidad. La película, probablemente no.

El sorprendente Hombre Araña 2 tiene uno de los grandes problemas del cine de superhéroes: está tan preocupada preparando futuras películas que se olvida de hacer funcionar la que estamos viendo.

Electro, Harry Osborn, Rhino, Oscorp, la relación entre Peter y Gwen, los padres desaparecidos de Peter, posibles futuros villanos… Hay demasiado de todo.

Y, sin embargo, dentro de semejante caos existe algo realmente bueno: Andrew Garfield y Emma Stone. La relación entre Peter y Gwen tiene una química extraordinaria y consigue darle corazón a una película que constantemente intenta sabotearse a sí misma.

Además, contiene uno de los momentos más dolorosos de toda la franquicia.

No es completamente mala. Es peor: es una película en la que puedes ver claramente la gran película que pudo haber sido.


9. SPIDER-MAN 3

(Spider-Man 3, 2007)

Tenemos que hablar de Peter Parker bailando. Pero también tenemos que admitir algo: con los años, Spider-Man 3 se ha vuelto extrañamente entrañable.

Sam Raimi cerró su trilogía metiendo prácticamente todo lo que encontró en el refrigerador: Sandman, Venom, Gwen Stacy, el traje negro, la crisis sentimental de Peter y Mary Jane y un Peter Parker poseído por el poder del simbionte que piensa que se ha convertido en el hombre más irresistible de Nueva York.

El resultado es un desorden monumental. Pero es un desorden fascinante.

Thomas Haden Church funciona estupendamente como Sandman y su nacimiento sigue siendo una de las secuencias visualmente más hermosas de toda la trilogía.

El problema es Venom. Y el problema también es Peter. Y Harry. Bueno, hay varios problemas.

Pero entre todos ellos todavía aparece ese extraño corazón melodramático que hacía tan particulares las películas de Raimi.

¿Es buena? Discutible.

¿Podemos cambiar de canal cuando aparece? Imposible.


8. EL SORPRENDENTE HOMBRE ARAÑA

(The Amazing Spider-Man, 2012)

Cinco años después de Spider-Man 3, Sony decidió que era momento de empezar otra vez: nueva máscara, nuevo Peter, nueva Gwen… misma araña.

Andrew Garfield ofreció un Peter Parker bastante diferente al de Tobey Maguire: más sarcástico, más impulsivo y considerablemente más cómodo cuando se pone el traje. De hecho, probablemente Garfield sea uno de los Spider-Man más naturales que hemos tenido.

El problema está en Peter Parker. La película intenta actualizar al personaje convirtiéndolo en un adolescente mucho más cool de lo que Peter Parker debería ser.

Aun así, la relación con Gwen Stacy funciona, las escenas de Spider-Man balanceándose por Nueva York son fantásticas y el Lagarto… bueno, existe.

No reinventó al personaje como prometía, pero tampoco fue el desastre que algunos recuerdan.


7. SPIDER-MAN: LEJOS DE CASA

(Spider-Man: Far From Home, 2019)

Spider-Man se fue de vacaciones y, naturalmente, Europa terminó destruida.

Después de los acontecimientos de Avengers: Endgame, Peter Parker intenta recuperar algo parecido a una adolescencia normal mientras carga con la ausencia de Tony Stark. Y entonces aparece Mysterio.

Jake Gyllenhaal entiende perfectamente qué clase de película está haciendo y convierte a Quentin Beck en uno de los villanos más entretenidos de la etapa de Tom Holland. Las secuencias de ilusiones son excelentes y algunas están entre los momentos visualmente más imaginativos de esta trilogía.

Sin embargo, Lejos de casa sigue teniendo un problema que acompañó durante años a esta versión del personaje: Peter parece vivir constantemente bajo la sombra de Iron Man.

Funciona como entretenimiento, funciona como comedia adolescente y funciona como aventura del MCU.

Como película de Spider-Man… un poquito menos.


6. SPIDER-MAN: DE REGRESO A CASA

(Spider-Man: Homecoming, 2017)

Tom Holland consiguió algo bastante difícil: hacer que Peter Parker volviera a sentirse como un adolescente. No un adulto de treinta interpretando a uno de diecisiete. Un adolescente.

De regreso a casa entendió además que no necesitábamos ver otra vez a la araña, al tío Ben y la frase sobre el poder y la responsabilidad. Ya conocíamos esa historia, así que decidió hacer otra cosa.

La película mezcla superhéroes con comedia estudiantil y encuentra su mejor arma en Michael Keaton como Adrian Toomes, el Buitre.

Y luego está ESA escena dentro del automóvil.

No necesita explosiones ni efectos especiales. Solamente tres personajes hablando. Y probablemente sea uno de los momentos con mayor tensión de todas las películas de Spider-Man.

RESEÑA: Spiderman: De Regreso A Casa… Irrelevante


5. SPIDER-MAN: SIN CAMINO A CASA

(Spider-Man: No Way Home, 2021)

Sobre el papel parecía fan service convertido en película. Y probablemente lo sea. Pero funciona.

Sin camino a casa hizo realidad algo que durante años parecía imposible: reunir diferentes generaciones cinematográficas de Spider-Man dentro de una misma historia. Tobey Maguire, Andrew Garfield y Tom Holland compartiendo pantalla junto con varios de sus villanos.

La nostalgia podría haberse tragado completamente la película, pero detrás del espectáculo existe una historia sorprendentemente cruel sobre las consecuencias de las decisiones de Peter Parker.

Porque Spider-Man siempre ha funcionado mejor cuando ganar significa perder algo. Y aquí Peter pierde muchísimo.

El desenlace finalmente coloca al personaje de Holland en un lugar que muchos esperábamos desde hacía años: solo, sin tecnología heredada, sin los Avengers solucionándole los problemas y con un traje hecho por él mismo.

Por primera vez, parece completamente Spider-Man.


4. SPIDER-MAN: A TRAVÉS DEL SPIDER-VERSO

(Spider-Man: Across the Spider-Verse, 2023)

¿Cómo hacer una secuela de una película que parecía imposible de superar? Haciéndola todavía más grande.

A través del Spider-Verso convierte cada universo en un lenguaje visual diferente: acuarela, cómic, collage, punk, animación digital… Todo puede existir simultáneamente.

Pero debajo de semejante espectáculo visual continúa estando Miles Morales, intentando demostrar que su historia no tiene por qué obedecer las reglas que otros han escrito para él.

Y ahí aparece una de las ideas más interesantes que ha planteado Spider-Man en el cine: ¿para ser Spider-Man necesariamente tienes que sufrir?

Miles dice que no. El multiverso dice que sí.

Todavía estamos esperando la respuesta definitiva.


3. SPIDER-MAN

(Spider-Man, 2002)

Antes del MCU, antes de los multiversos y antes de que hubiera tres Spider-Man señalándose entre ellos, estuvo esta película.

Sam Raimi entendió algo fundamental: Spider-Man podí ser espectacular sin dejar de ser ridículamente humano.

Peter Parker tiene superpoderes, pero también llega tarde, pierde trabajos, no sabe hablar con la chica que le gusta y toma decisiones terribles. Tobey Maguire convirtió esa vulnerabilidad en el centro del personaje.

Y Willem Dafoe hizo el resto.

Su Duende Verde puede tener uno de los cascos más discutibles de la historia del cine de superhéroes, pero debajo está Dafoe completamente desatado.

Más de dos décadas después, Spider-Man sigue funcionando. Y sin ella, probablemente el cine de superhéroes contemporáneo sería muy diferente.


2. SPIDER-MAN: UN NUEVO UNIVERSO

(Spider-Man: Into the Spider-Verse, 2018)

Entonces descubrimos que cualquiera podía usar la máscara.

Un nuevo universo hizo algo que parecía imposible después de tantas películas: consiguió que Spider-Man volviera a sentirse nuevo.

Miles Morales no es Peter Parker. Y justamente ahí está la gracia.

Es inseguro, está perdido, no sabe controlar sus poderes y no sabe qué está haciendo. Y durante buena parte de la película probablemente nosotros tampoco.

La animación parece un cómic que decidió moverse, pero toda esa innovación técnica sería irrelevante si debajo no existiera una historia fantástica sobre identidad, miedo y expectativas.

Miles no necesita convertirse en el próximo Peter Parker. Necesita convertirse en el primer Miles Morales.

Y cuando finalmente da el salto… Spider-Man vuelve a nacer.


1. SPIDER-MAN 2

(Spider-Man 2, 2004)

Aquí está.

Para Cinembrollos, sigue siendo la mejor película de Spider-Man. Y no porque tenga la mejor acción, los mejores efectos o siquiera porque tenga al mejor Spider-Man.

Es porque probablemente sea la película que mejor entiende qué significa ser Peter Parker.

Peter está cansado. Pierde sus poderes, pierde a Mary Jane, pierde trabajos, llega tarde a todas partes y no tiene dinero. Su vida sería considerablemente más sencilla si dejara de ser Spider-Man.

Así que lo hace.

Y por un momento es feliz.

Ahí está el corazón de la película. Spider-Man no es un héroe porque tenga poderes. Es Spider-Man porque, pudiendo elegir una vida más sencilla, decide hacer lo correcto.

Alfred Molina aporta además un Doctor Octopus extraordinario: amenazante, trágico y profundamente humano.

Y luego tenemos la secuencia del tren.

Más de veinte años después sigue siendo difícil encontrar una escena de Spider-Man que resuma mejor al personaje. Peter salva a todos, cae agotado y son las personas a las que acaba de salvar quienes lo sostienen.

Eso es Spider-Man.


¿Y AHORA QUÉ?

Después de tres películas en las que Peter estuvo rodeado por Tony Stark, los Avengers, tecnología y amenazas capaces de destruir universos completos, esta nueva etapa tiene la oportunidad perfecta para devolverlo a donde posiblemente funciona mejor: Nueva York, un departamento pequeño, problemas para pagar las cuentas y un tipo vestido de araña intentando hacer lo correcto aunque nadie vaya a darle las gracias.

Tal vez ahí esté la clave.

Porque después de universos paralelos, portales, Avengers y cientos de variantes de Spider-Man, quizá lo verdaderamente novedoso sea volver a lo más sencillo.

Peter Parker intentando sobrevivir. Spider-Man intentando salvar a todos los demás.

Ahora te toca a ti: ¿cuál es la mejor película de Spider-Man?


Descubre más desde Cinembrollos

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario