(Mulholland Drive, 2001)
Dir. David Lynch | Con Naomi Watts, Laura Harring y Justin Theroux.

Hay películas que terminan y uno inmediatamente sabe si le gustaron o no.
Hay otras que terminan y lo primero que haces es buscar el control remoto porque estás convencido de que te saltaste veinte minutos… Sueños, misterios y secretos pertenece al segundo grupo.
David Lynch comienza presentándonos algo que parece relativamente sencillo: una mujer sufre un accidente automovilístico en Mulholland Drive, pierde la memoria y termina escondiéndose en un departamento de Los Ángeles.
Ahí conoce a Betty, una joven recién llegada a Hollywood con una maleta llena de sueños, optimismo y unas enormes ganas de convertirse en actriz.
La desconocida no sabe quién es. Betty quiere ayudarla, perfecto, tenemos un misterio. Vamos a resolverlo.
Dos horas después estás intentando averiguar qué demonios significa una llave azul.
Bienvenido a ¿Qué diablos acabo de ver?

Durante buena parte de Sueños, misterios y secretos, Lynch consigue convencernos de que estamos viendo una especie de misterio detectivesco.
La mujer amnésica adopta el nombre de Rita después de ver un cartel de Rita Hayworth. Betty y ella comienzan entonces a investigar quién es realmente y por qué llevaba una enorme cantidad de dinero en su bolso.
Mientras tanto aparecen un director de cine al que prácticamente obligan a contratar a una determinada actriz, unos mafiosos bastante particulares, un asesino cuya capacidad para hacer su trabajo resulta cuestionable, un hombre aterrorizado por algo que asegura haber visto detrás de una cafetería y una misteriosa figura que parece observarlo todo desde las sombras.
Parece que todas esas piezas eventualmente van a encajar. Y técnicamente lo hacen.
El problema es que David Lynch jamás prometió que el rompecabezas estuviera armado de la manera que nosotros esperábamos.

OK… ¿PERO DE QUÉ TRATA REALMENTE?
A partir de este punto hay spoilers importantes.
Una de las interpretaciones más extendidas de Sueños, misterios y secretos propone que buena parte de lo que hemos visto es una fantasía construida por Diane Selwyn.
Betty sería la versión idealizada de Diane: talentosa, inocente, optimista y recién llegada a Hollywood con un futuro aparentemente extraordinario frente a ella.
Rita, por su parte, estaría relacionada con Camilla, la mujer que Diane ama. La realidad es mucho menos amable.
Diane no consiguió convertirse en la estrella que imaginaba. Su relación con Camilla terminó y los celos, el resentimiento y la frustración fueron consumiéndola.
Así, ese Hollywood luminoso que vemos durante buena parte de la película puede entenderse como una reconstrucción fantástica de una vida que nunca existió.
En esa fantasía Betty es extraordinariamente talentosa. Camilla depende de ella. Los poderosos de Hollywood son responsables de que otras personas consigan los papeles que Betty merecía.
Todo tiene una explicación y convenientemente, ninguna culpa pertenece realmente a Diane… Hasta que el sueño comienza a desmoronarse.

EL MOMENTO WTF
Podríamos escoger fácilmente diez, pero tenemos que hablar del Club Silencio.
Betty y Rita llegan durante la madrugada a un extraño teatro prácticamente vacío. Un hombre aparece en el escenario y comienza a explicar que no hay banda. Todo está grabado.
Una cantante interpreta una canción desgarradora y, en mitad de su actuación, cae al suelo. Pero la voz continúa. Nada es lo que parece. La emoción es auténtica aunque aquello que la produce sea una ilusión.
Y posiblemente ahí Lynch nos esté entregando una de las llaves para entender toda la película.
Lo que estamos viendo puede no ser real. Pero lo que sentimos mientras lo vemos sí lo es.
Después aparece una pequeña caja azul. Y ahí Sueños, misterios y secretos decide que ya hemos tenido suficiente tranquilidad.
¿HAY UNA EXPLICACIÓN O ESTAMOS SOLOS EN ESTO?
Sí.
No.
Más o menos.
Y esa probablemente sea la respuesta más apropiada para una película de David Lynch.
Lynch nunca convirtió Sueños, misterios y secretos en un acertijo con una solución oficial que pudiéramos consultar al terminar la película. De hecho, intentar explicar absolutamente cada personaje y cada objeto probablemente termine destruyendo parte de la experiencia.
Pero sí existen suficientes pistas para construir una lectura bastante coherente.
El sueño, la culpa, los celos, el fracaso y la idealización parecen entrelazarse hasta transformar Hollywood en dos lugares completamente distintos.
Uno es el Hollywood que imaginamos antes de llegar. El otro es el Hollywood que encontramos cuando las luces se encienden.
Betty pertenece al primero. Diane al segundo... Y Sueños, misterios y secretos existe justo en medio.
¿Y EL TIPO DETRÁS DE LA CAFETERÍA?
Ah. Ese… Una de las escenas más inquietantes de la película ocurre prácticamente al principio y aparentemente no tiene ninguna relación con Betty o Rita.
Dos hombres están desayunando. Uno le cuenta al otro que ha soñado exactamente con ese lugar. En el sueño había algo detrás del edificio. Algo que no quería volver a ver.
Naturalmente salen a buscarlo… Mala idea.
La escena funciona porque Lynch prácticamente nos cuenta lo que va a suceder antes de que suceda.
Sabemos que hay algo ahí. Sabemos que vamos a verlo. Y aun así funciona.
Dentro de nuestra lectura de la película, esa figura puede entenderse como otra manifestación de aquello que Diane intenta mantener enterrado: culpa, miedo, realidad.
Pero intentar ponerle una sola etiqueta probablemente sería demasiado fácil.
Y esta película no vino aquí para facilitarnos absolutamente nada.

ENTONCES… ¿ES BUENA?
Muchísimo.
Pero también depende de lo que esperes del cine.
Si necesitas que una película explique claramente qué sucedió, quién hizo qué y por qué, Sueños, misterios y secretos probablemente sea una experiencia desesperante.
Si estás dispuesto a aceptar que una película puede funcionar con la lógica de un sueño, entonces ocurre algo fascinante.
Los sueños tampoco explican sus cambios de escenario. No presentan formalmente a sus personajes. No justifican por qué una persona repentinamente parece ser otra.
Mientras soñamos simplemente lo aceptamos. Solamente cuando despertamos intentamos encontrarle sentido.
Y quizá eso sea exactamente lo que Lynch quiere que hagamos aquí…Despertar. Mirar hacia atrás.
Y preguntarnos:
¿Qué diablos acabo de ver?

NIVEL DE EMBROLLO: 🎥🎥🎥🎥🎥
¡Nivel máximo!.
Necesitarás probablemente una segunda visita. Y después de la segunda quizá necesites una tercera.
Lo curioso es que Sueños, misterios y secretos no necesariamente se vuelve menos extraña cada vez que la ves.
Simplemente empiezas a sentirte más cómodo estando perdido.
Y quizá esa sea precisamente la idea.
¿Tú qué entendiste de Sueños, misterios y secretos?
Porque si tienes una explicación definitiva para todo…
David Lynch probablemente tendría otra pregunta para ti.
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