

Hay películas que te piden empatía. Hoppers hace algo más incómodo: te cambia de cuerpo. La nueva cinta de Pixar arranca con una premisa que suena a experimento de laboratorio con delirios de ciencia ficción: una joven —Mabel— logra transferir su conciencia a un castor robótico para infiltrarse en el mundo animal. Lo que sigue no es solo una aventura ecológica, sino una especie de choque cultural entre lo humano y lo salvaje.
Continuar leyendo «Hoppers: Bonitos Y Pachoncitos»







