

Hay muchas historias desde que el internet se inventó, que pululan en los rincones más oscuros y sórdidos de la red, sin embargo hay una creepypasta que inició con solo una imagen y no con un simple texto como suele pasar habitualmente, viralizandose a tal grado que emergieron en las redes sociales cientos de cuentas de mundos liminales y perfiles de YouTube creando lugares inquietantes pero a la vez hermosos y desconocidos … El culpable de todo esto sin duda alguna fue Backrooms.
La historia original habla de un lugar infinito como el tiempo, lleno de habitaciones con papel tapiz amarillo en decadencia, luces blancas moribundas y alfombras húmedas con apenas un susurro de algún mueble de dudosa procedencia. Estos lugares existen en algún lado de otra realidad, donde cualquiera puede caer en el y sin saberlo, caminará por la eternidad hasta tratar de encontrar la salida, si es que lo que aquí deambula no lo atrapa primero.

A estas alturas del partido ya mucha gente sabe que su director es uno de los más jóvenes en la historia del cine en tomar las riendas y rodar una película en las grandes ligas y es justamente este chaval, que se hizo famoso en YouTube por sus videos sobre estos cuartos, creando sin querer la historia canónica de la cual el estudio A24, decidió tomarla y llevarla a la gran pantalla grande.
Puedo decir de entrada que ha sido toda una revelación, pues a pesar de su bajo presupuesto y su diminuto elenco, el filme ha logrado transmitir sin duda alguna la inquietud que este lugar representa, nos ha transportado ciertamente a estos cuartos donde las cosas son raras por su ausencia pero también por esa atmósfera de que algo no anda bien, tanta calma que hace que imaginemos mil cosas a la vez.
Para quienes son fans de toda esta leyenda urbana, encontrarán con beneplácito, la recreación de la mítica fotografía que inició todo esto, pero también podrán darse cuenta que solo estamos ante la puntita de un lugar tan amplio que quienes son ajenos a este tema, no tienen ni idea de las cosas y “cuartos” que aquí podrán encontrarse.

Las actuaciones del pequeño elenco están muy bien, son personajes normales a tal grado que son raros por su normalidad pero también por estar tan rotos en lo profundo que ellos mismos son un backroom ambulante.
Obviamente hay momentos de tensión y de gritos, pero ojo!, para los que se espantan por cualquier cosa, estamos antes que nada ante un material primero de suspenso, soltando de vez en cuando algunos horrores, que cuando los sueltan creanme si te ponen los pelos de punta… Como olvidar el cuarto donde hay un montón de ropa amontonada, esos si fueron gritos.
Una de las grandes sugerencias es evitar ver material en las redes, hay pobres diablos que con tal de un like muestran imágenes de momentos claves, echando a perder las sorpresas, las cuales son fundamentales para el desarrollo de la trama.

Otro gran acierto de esta cinta, es que a pesar de que no son muchos los diálogos por lo mismo que son pocos personajes en escena y en la mayoría de las veces deambulan solos por estos cuartos, el trama logra mantenernos al filo del asiento, mordiéndonos las uñas y esperando tanto los protagonistas como el publico, salvemos el pellejo, ante aquello que anda deambulando por ahí.
Me encantó la propuesta visual, la música, incluso ese vestuario noventero y su decadencia que lo rodea, fue sin duda alguna una cinta que nos mantuvo con la atención en la pantalla en todo momento y que evidentemente nos deja ver que el mundo del Backrooms apenas se desdobla antes nuestras miradas, pues hay niveles en lo profundo que no podemos imaginar aún y sabrá la vida misma, si alguna vez se filmarán los niveles más infames, que lo dudo, pues podrían hacer que la audiencia pierda la cordura ante ello si los ve.

Ve corriendo al cine para verla aunque cuidado, no sea que tropieces o gires en una esquina y sin darte cuenta entres a este cuarto amarillento del cual nadie puede salir jamás.
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