

Después de Exterminio 3 La Evolución donde vimos como un niño y su madre se salvaban por los pelos de esta evolución zombie, ahora en El Templo de los Huesos tenemos una continuación muy distinta, algo anárquico, muy a la naranja mecánica y donde buscan llevar a la ya de por sí gastada historia de zombies, a nuevos horizontes. Buscar respuestas donde no se habían buscado, incluso si es necesario tocar a las mismas puertas del infierno.
El Templo de los Huesos continúa donde termina la cinta anterior (dah!) sin embargo ahora más que ser el niño protagonista como lo fue en el filme pasado, ahora se hace a un lado y quienes replantean la historia son el doctor quien creo el templo de los huesos y su increíble descubrimiento sobre esta enfermedad. Mientras que por otro lado, está la banda de rebeldes que van deambulando y mostrando “misericordia” a quien sea que se le atraviese, dando como resultado historias paralelas que al principio no tienen nada en común, hasta que ambos mundos colisionan.

Para esta continuación los zombies pasan a segundo plano, no obstante no dejan de aparecer, aquí más bien se centran en los hallazgos del mal y que es lo que vive dentro del virus, un sentimiento, un pensamiento, algo que hace a la vez una alegoría al mundo en que vivimos: el odio, la ira , la furia, el combustible perfecto para hordas de zombies por todo el internet.
En esta ocasión Ralph Fiennes y Jack O´Connell se llevan las palmas, se roban los reflectores con sus actuaciones, y en el momento en que la “ciencia” y la “creencia” se reúnen, bien podría ser un diálogo entre el dios y el diablo, entre la calma y la ira. Sin duda se llevan por mucho las palmas.

No por esto significa que no haya momentos de tensión, de hecho el director quiere dejar un poco de lado a los zombies que corren como locos, y prefiere invertir sus fuerzas y los litros de sangre simulada en mejores escenas, como por ejemplo cuando dan “misericordia” a la familia de la granja… Simplemente tuve que voltear la cara, no pude con esas “sensaciones” en la piel.
La película en general es muy buena, tiene momentos visualmente bellos, así como momentos filosóficos y vueltas de tuerca que buscan sorprender así como sensibilizar a la audiencia, y lo logran sin mucho esfuerzo.

A pesar de ser una historia pequeña, no se siente que de vueltas sobre sí misma, sino que expande el conocimiento sobre esta epidemia, este virus y se convierte en un posible parteaguas para lo que venga. Porque eso sí, hay una sorpresa casi al final y pareciera que el Templo solo es una parada más en el camino.

Disfrute mucho el filme, no esperaba mucho, o esperaba lo de siempre, pero sin duda, le dieron un giro al guión y con eso bastó para hacer algo comercial, más interesante.
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