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Saber que se estrena una película de Tim Burton es prácticamente esperar el ya conocido estilo visual del realizador. Sin embargo y después de varios proyectos muy comerciales, parece que Tim busca un poco de tranquilidad, el cual encontramos en Big Eyes.
El filme nos cuenta la vida y obra de la artista Margaret Kane, quien al dejar a su primer esposo, escapa a la ciudad de San Francisco, para buscar una nueva vida. Con una interesante forma de pintar, encuentra a un hombre carismático que la convence para que ella pinte y el se haga pasar como el artista, para así poder vender los cuadros. Es tal el éxito que sus pinturas se vuelven una referencia en al arte pop. Mientras el dinero fluye, ella se ve inmersa en maltratos psicológicos por parte de su marido y su eterno cuestionamiento de si lo que hace es correcto.
Desde un inicio Burton deja su estética, la diluye y son solo pequeños detalles muy bien contenidos los que se dejan ver durante la proyección. El estilo nos recuerda a El Gran Pez, donde algunos personajes parecen sacados de un cuento, sin caer en lo increíble .
La cinta esta muy bien dirigida ya que el ritmo del guión es bueno, a pesar de no tener episodios fantásticos, el solo retratar lo que esta mujer vivió, es bastante interesante para tenernos en suspenso. En parte la pareja protagonista hace un gran trabajo lo cual atrae la atención del espectador y lo lleva desde la angustia hasta el absurdo.
Amy Adams esta muy bien, se nos olvida por completo quien es ella, y realmente creemos que es Margaret Kane, incluso hay veces que la misma impotencia del personaje la trasmite, lo cual nos hace preguntarnos porque no fue nominada a un premio de la Academia en su edición pasada.
Por otro lado Christoph Waltz nos regala a un esposo encantador pero también con una oscuridad que nos va inquietando conforme se desarrolla la historia. Aunque en ocasiones nos recuerda al personaje que interpreto para Tarantino en Bastardos sin Gloria, pero aun así es vital su actuación.
En cuestiones artísticas, todo aquí esta muy bien contenido, hay algunos detalles como vestuario, parte de la fotografía o algunas escenas surrealistas que son el toque de Burton e increíblemente no se extrañan sus arboles retorcidos ni personajes visualmente tétricos… La historia por si sola lo es.
Grandes Ojos es una película muy buena, ha sido poco valorada porque como mencione, no tiene el estilo desbordado del director, pero se agradece que así sea, ya que despoja a Burton de toda la parafernalia y nos muestra al director y nuevos rostros en la pantalla.
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